¡La plata mola, pero hay que cuidarla! Trucos súper fáciles.

¡A Evitar el “Enemigo Público Número 1”!

La plata se pone negra por la oxidación (es como si se “enfadara” con algunas cosas). Para que no le pase, ¡mantente lejos de esto!:

  • Piscina y Playa: El cloro de la piscina y el salitre del mar son un no-go rotundo. Quítatelos antes de bañarte.
  • Cremas, Perfumes y Maquillaje: Ponte todo esto antes y espera un rato a que se seque. Si te pones la joya justo después de echarte perfume, la estás atacando.
  • Sudor: Si vas al gym o a correr, mejor déjalas en casa. El sudor acelera que se oscurezcan.
  • Productos de Limpieza: Ni se te ocurra fregar o limpiar con las joyas puestas (lejía, amoniaco, etc., son veneno para ellas).
  • La Ducha Diaria: Aunque parezca inofensiva, la humedad constante tampoco es buena. Quítatelos antes de ducharte.

¿Dónde las dejo para que no se pongan Feas?

El truco es que estén lo más protegidas posible del aire y la humedad:

  • Almacenamiento Individual: Si puedes, guárdalas separadas. Usa las bolsitas de tela o plástico zip que te dan en la tienda. Así no se rayan unas con otras y el aire no les da tanto.
  • Lugar Secreto: Nada de dejarlas en el baño (mucha humedad) o al sol en la ventana. Busca un sitio seco y fresco (un cajón, dentro de un joyero que cierre bien).

El “Mantenimiento” (Cuando se Ponen Negras)

Si ya se han oscurecido un poco, no pasa nada, tienen arreglo:

  • El Pañito Mágico: Compra una gamuza especial para plata y frótalas con cariño de vez en cuando. Vuelve el brillo al instante.
  • Limpieza Casera Rápida:
    • Opción Suave: Agua tibia, un poco de jabón neutro (el de manos que no tiene mil cosas) y un cepillo de dientes de cerdas suaves. Frota con cuidado, aclara y, ¡súper importante!, sécalas muy bien con un pañito de algodón.
    • Opción “Heavy Duty”: Si están muy negras, busca en Google el truco del bicarbonato y papel de aluminio (hace una reacción química que las limpia sin frotar). ¡Pero úsalo solo cuando sea necesario! No abuses.

RESUMIENDO: Quítatelas para “luchar” (deporte, limpieza, piscina) y para “hidratarte” (cremas, perfumes). Guárdalas separadas y secas. ¡Y un pañito para el brillo ocasional!